El presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR), Carlos Rivera Vélez  comentó hoy sobre la audiencia de mañana en el Comité de Finanzas del Senado estadounidense sobre la actual crisis fiscal Puerto Rico.

“Si bien estamos satisfechos de que el Senado de Estados Unidos haya solicitado al Gobernador y al Comisionado Residente testificar ante el Comité de Finanzas sobre la actual crisis fiscal, estamos decepcionados de que, fuera del economista Sergio Marxuach nadie del sector privado haya sido invitado a deponer en estas importantes vistas,” indicó  el presidente de la AIPR Carlos Rivera Vélez.

“El sector privado y sus empleados son los contribuyentes que en gran medida financian  el Gobierno. Si Puerto Rico pierde su base de manufactura entonces nos preguntamos, ¿cuál es la solución a la crisis fiscal? ¿Quién queda para pagar los impuestos?”

“No hay jurisdicción en los Estados Unidos más dependiente de la manufactura que Puerto Rico. La manufactura representa la mitad del Producto Interno Bruto, genera un tercio de los ingresos locales al fisco,  sirve como el mayor empleador del sector privado y paga los salarios más altos “, continuó Rivera-Vélez. “Instamos a nuestro Gobernador y Comisionado Residente a llevarle nuestro mensaje al Senado de Estados Unidos y luchar por el establecimiento de políticas que fomenten el sector manufacturero de nuestra isla y nuestro más importante generador de empleos bien remunerados. Mientras el Congreso considera una reforma fiscal federal, hay que señalar que la reforma fiscal federal puede tener consecuencias reales para los trabajos de manufactura local y aquellos que sirven como proveedores de materiales y servicios.

“También observamos que Puerto Rico sigue teniendo el triple de los costos de electricidad en comparación con una ubicación en los Estados Unidos”, continuó Rivera Vélez. “Cuando los precios del petróleo vuelvan a subir, que sabemos que lo harán,  entonces Puerto Rico será un lugar poco atractivo para nuevas inversiones y la expansión de operaciones de manufactura.”

Rivera señaló que históricamente el Congreso y el presidente han creado una política de impuestos federales que impacta a Puerto Rico, que fomentó la inversión de empresas estadounidenses en la producción de productos farmacéuticos, dispositivos médicos, así como los productos electrónicos. El Congreso y el presidente han estado en discusiones sobre reformas tributarias potenciales que podrían resultar en que compañías muevan  sus operaciones fuera de Puerto Rico. También señaló que casi 250.000 puestos de trabajo están directamente e indirectamente creados por el sector manufacturero de Puerto Rico y su futuro está en juego.

El Presidente de una de las asociaciones empresariales más grandes y más antiguas de Puerto Rico instó al Gobernador, así como el Congreso de Estados Unidos y la Administración de Obama para dar al sector de la manufactura un “asiento en la mesa”, no sólo en la solución de la crisis fiscal, sino para el desarrollo de una  política significativa y a largo plazo para fomentar la manufactura y sus empleos altamente remunerados en Puerto Rico.

La audiencia del Comité de Finanzas del Senado está programada para martes, 29 de septiembre  a las  10 a.m. EST, en 219 Dirksen Senate Office Building, Washington, DC.

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VITALITY OF MANUFACTURING IS  KEY TO PUERTO RICO’S FUTURE FISCAL SOLVENCY

Today, Carlos Rivera-Vélez President of the Puerto Rico Manufacturers Association (PRMA) commented on tomorrow’s   U.S. Senate Finance Committee hearing on the current Puerto Rico fiscal crisis.

“While we are pleased that the U.S. Senate has asked the Governor and Resident Commissioner to testify before the Finance Committee regarding the current fiscal crisis, we are disappointed that, besides the economist Sergio Marxuach no one from the private sector was asked to testify,” says PRMA President Carlos Rivera-Vélez.  “The private sector and its employees are the taxpayers needed to fund the Government.   If Puerto Rico loses its manufacturing base then we ask, what is the ultimate solution to the fiscal crisis? Who is left to pay taxes?”

“No jurisdiction in the United States is more dependent on manufacturing than Puerto Rico.  Manufacturing represents one-half of the GDP, generates 1/3 of local tax revenues and serves as the largest private sector employer and pays the highest wages,” continued Rivera-Vélez.  “We urge our Governor and Resident Commissioner to speak out to the U.S. Senate and fight for policies that foster our island’s manufacturing sector and our most important high-wage job generator.   As Congress considers tax reform, we must point out that Federal tax reform can have real consequences to local manufacturing jobs and those who serve as suppliers of material and service

“We also note that Puerto Rico continues to have triple the electricity costs compared to a Stateside location,” continued Rivera.  “When oil prices go back up which we know they will then it will make Puerto Rico an unattractive location for new investment and expansion of manufacturing operations.”

Rivera noted that historically Congress and the President have created Federal tax policy affecting Puerto Rico which fostered investment by U.S. Companies in production of pharmaceutical, medical device as well as electronic products.  Congress and the President have been in discussions over potential tax reforms which could result in companies moving their operations away from Puerto Rico.  He also noted that almost 250,000 jobs are directly and indirectly created by Puerto Rico’s manufacturing sector and their future is at stake.

The President of the largest and one of the oldest business association in Puerto Rico urged the Governor as well as the U.S. Congress and the Obama Administration to give the manufacturing sector a “seat at the table” not only in solving the fiscal crisis but developing meaningful and long-term policy to foster manufacturing and its high wage jobs in Puerto Rico.

The Senate Finance Committee hearing is scheduled for 10am EST, Tuesday, September 29th, in 219 Dirksen Senate Office Building, Washington, D.C.