Ante el anuncio en la prensa de que líderes legislativos están considerando aumentar el impuesto a las empresas foráneas, el presidente de la Asociación de Industriales reclamó que no se deben imponer más impuestos al sector más productivo del país y destacó que el sector manufacturero mantiene a flote la economía de Puerto Rico, y representa el 48% del Producto Interno Bruto.

 “No podemos continuar imponiendo la carga principal del pago de impuestos al sector que más aporta a nuestra isla en múltiples renglones. Nuestros líderes proponen añadir impuestos a aquellos sectores que al día de hoy cumplen con su responsabilidad contributiva. Esto, sin la más mínima consideración al efecto que tendría, no solo a las “foráneas”, sino a todos los puertorriqueños que dependen del sector manufacturero. La propuesta de enfocar en las empresas foráneas la solución al problema generado por los cambios al sistema contributivo del país es desenfocada y desacertada”, indicó Carlos Rivera Vélez, presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico.

Es sumamente preocupante que mientras el sector privado está en Washington buscando desarrollo económico, nuestros legisladores siguen poniendo tropiezos creando más incertidumbre y legislación que afecta la creación de empleos, y tiene el efecto de promover que los inversionistas se sigan alejando, añadió.

 El componente principal de las exportaciones del país es aquel que viene de las multinacionales extranjeras. Cuando miramos el impacto laboral, económico y social que tienen estas empresas, no podemos identificarlas meramente como “foráneas”. Si  sumamos las contribuciones sobre los salarios que pagan los empleados del sector manufacturero y de servicios relacionados, no existe ningún otro sector económico en Puerto Rico que contribuye más al erario público. Estas contribuciones representan un impacto directo a la educación, la salud, la seguridad y otros factores que al integrarse, constituyen el verdadero concepto de lo que definimos como desarrollo económico.

 El titular de los Industriales destacó que la discusión simpática de “que pague el de afuera” sin considerar el impacto multiplicador que tienen iniciativas de ésta índole, representa otro asalto más a nuestra competitividad. Es harto conocido que derogación de la Sección 936 ha tenido un impacto devastador en nuestra economía, el cual años después no hemos podido sobrepasar. Las empresas que se han mantenido en la isla luchan día a día para mantenerse a flote, compitiendo con otros países que buscan llevarse la producción que todavía nos queda.

 Para mitigar el efecto adverso que tendrá este sistema contributivo complejo, llevamos años enviando a la legislatura lenguaje sugerido con el propósito de atenuar el posible impacto a la economía. La Ley 72-2015 ha creado un complejísimo sistema tributario el cual contradice totalmente los objetivos de tener un sistema simple y administrable de impuesto al consumo. Pretender continuar con algunas de las políticas y conceptos del sistema del IVU, que son inconsistentes con el IVA, ha creado un sistema híbrido con complejidades innecesarias y grandes retos para su cumplimiento y fiscalización.

 Decisiones apresuradas y “apostando a las foráneas” están motivadas por la simpatía y no consideran el efecto devastador que tienen en nuestra economía. Esto es exactamente lo que nos ha llevado a la presente encrucijada. El sector privado está dispuesto a buscar soluciones a la crisis. Hemos convocado un equipo compuesto por contadores y expertos en temas de impuestos, de las distintas organizaciones miembros de la Coalición del Sector Privado, que  identificará y propondrá recomendaciones en materia fiscal y contributiva que sea el resultado del consenso del sector privado y que facilite la implementación efectiva del sistema de impuesto al consumo. Lo que tenemos que hacer es sentarnos a trabajar juntos y dejar de dar palos a ciegas y seguir afectando al sector que produce los empleos y los impuestos, concluyó el presidente de los Industriales.

 

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