La situación actual en la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) requiere de una transformación profunda.  Para lograrlo es indispensable una “emergencia regulatoria” para el complimiento de la AEE con métricas y parámetros nacionales e internacionales sin la flexibilización de los mismos, lo cual es una de las razones de la crisis actual de la AEE.

 “La AEE requiere de una transformación profunda, sus problemas no se resuelven con la flexibilización de sus procedimientos. La AEE necesita una “emergencia regulatoria” para el cumplimiento de métricas que lleven a la AEE al cumplimiento de estándares mundiales. Esto evita el no entrar en irregularidades que puedan rebotar con el tiempo” indico Rodrigo Masses, presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR).

Según indicado por Tomás Torres, Coordinador del Instituto de Competitividad y Sostenibilidad Económica (ICSE-PR), estos problemas no pueden ser también enfocados a base de la imposición de un síndico con el fin de aumentar las tarifas con la única meta del pago a los acreedores. Esta coyuntura requiere de valores de deuda sostenibles dentro de la AEE, que proyecten el desarrollo económico de Puerto Rico. Aun la Comisión de Energía en la Orden de Revisión Tarifaria de 10 de enero indicó:

“La AEE hará todos los esfuerzos razonables para persuadir a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) de PROMESA para que proporcione el alivio máximo del servicio de la deuda disponible, incluyendo demostrar a esa Junta cómo el ahorro beneficiará la economía de Puerto Rico y su electricidad”.

“Esta trasformación profunda debe de comenzar con la imposición de reglas y parámetros claros para la operación de la AEE, contando con la supervisión adecuada por parte de la JSF y de la Comisión de Energía”, explicó Rodrigo Masses.

Masses explicó además que el llamado reciente del director ejecutivo de la AEE, Ricardo Ramos Rodríguez, quien calificó la situación de la corporación pública como “terrible”, es la mejor evidencia de que se necesita de manera imperiosa una transformación de “un sistema regulado con las mejores prácticas internacionales que sostenga energía cada vez más limpia a menos de 21 centavos kilovatio-hora en nuestras casas y 15 centavos en nuestras industrias y negocios”,

“Nuestro sistema eléctrico históricamente ha carecido de transparencia y supervisión independiente. Luego de lograr la total electrificación del país, no se condujo un proceso necesario de renovación, especialmente en la flota de generación, ajustándolo a las nuevas tendencias de renovables y energía distribuida. Ahora, el escenario es uno de insolvencia, de una situación que el propio director ejecutivo la llama “terrible”, por lo que la era de poner parchos debe de acabar. El país necesita una gran transformación de su sistema eléctrico”, señalo Torres

Torres dijo que a corto plazo se puede modernizar el sistema con mayor interconexión de energía generada en nuestras casas, negocios e industrias. Indicó que para esto la Junta Fiscal y la Comisión de Energía de P.R. pueden desarrollar reglas para rápida y efectiva interconexión de renovables y energía generada de forma altamente eficiente, según dicta nuestra política pública local y la reglamentación federal.

En Puerto Rico, el costo de producir energía en los techos de nuestras casas está debajo de los 20 centavos / kWh, y en nuestras industrias y negocios por debajo de 15 centavos. “Esta es una fuente probada de empleo y crecimiento económico con energía competitiva y limpia, por lo que se requiere la urgente implantación de mejores prácticas regulatorias ya probadas en otras jurisdicciones para expandir dicha generación y la capacidad de la red eléctrica de integrarla a precios de mercado transparentemente regulados”, indicó Masses.

Ante esta coyuntura de reestructuración financiera gubernamental y austeridad económica urge el desarrollo y discusión de un Plan de Transformación Eléctrico para Puerto Rico, gestión que el ICSE realiza junto a expertos locales e internacionales, y líderes del sector privado de Puerto Rico.

 

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