La Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR) se opone tenazmente a la resolución presentada el pasado fin de semana por el senador Antonio Fas Alzamora que solicita a la Cámara de Representantes radicar una medida legislativa que aumente a 10 por ciento hasta el año 2019 el impuesto establecido a las empresas foráneas y a cualquier otro aumento a la carga contributiva a las empresas. Ante la situación económica que vivimos el gobierno debe estimular la inversión y al sector productivo, no gravarlo más, indicó Carlos Rivera Vélez, presidente AIPR.

Tenemos que entender que en estos momentos no tenemos una industria de capital puertorriqueño que domine la economía del país, por lo que las multinacionales siguen jugando un papel sumamente importante: 50% del producto bruto del país es manufactura, 80,000 empleos directos, 240,000 indirectos – en su mayoría generado por la dinámica multinacional

Añadirle una carga contributiva a las empresas multinacionales significa que estas empresas consideren otras jurisdicciones para su inversión. Trastocar los acuerdos establecidos en este momento significa aumentar el potencial de seguir hundiéndonos en nuestros problemas económicos. Estamos en un mundo globalizado donde son muchos los países que tienen un cuchillo en la boca presentando ofertas generosas de incentivos para llevarse las empresas que tiene Puerto Rico con todo y su personal a sus geografías, indicó el titular de los Industriales.

Todo el mundo ha estudiado el caso de Puerto Rico por lo que nuestros éxitos y fracasos han sido los aprendizajes de otros. Por ejemplo: Colombia está invirtiendo 500 millones de dólares en el sector aeroespacial solamente en el 2015, destacó.

 “Estamos jugando con fuego. Cada vez que se menciona un cambio a las reglas de lo que ya existe (del 4 al 10% luego de muchas iteraciones inconsistentes), es una flecha de información directa a los inversionistas de que Puerto Rico es impredecible para hacer negocios pues las reglas cambian a cada rato, esto hace que se aguante la inversión y los nuevos productos y las decisiones de futuro no favorezcan a Puerto Rico”, añadió.

El presidente de los Industriales destacó que “mientras nosotros en Industriales estamos defendiendo en Washington fuertemente el que no se afecten las multinacionales en una posible reforma contributiva federal, aquí estamos hablando de posiblemente imponerles nuevos impuestos – paradójico por demás y nos quita fuerza y credibilidad en Washington”.

Actualmente el Departamento del Tesoro federal, ha hecho una concesión para acreditar en sus impuestos federales el 4% de impuesto local a las multinacionales establecidas en la isla,  por lo que el impacto en las inversiones ha sido mínimo. Sin embargo, no podemos cambiar nuevamente las reglas de juego aumentando el impuesto a un 10%  a costa de que Tesoro federal siga aceptando el mismo como un crédito contributivo federal. Esto puede propulsar que el Departamento del Tesoro federal determine eliminar abruptamente este crédito, añadió.

La forma de resolver nuestros problemas ya las hemos discutido en varios foros y en estos momentos el sector privado unido, las esta discutiendo con el Gobierno para juntos meterle mano. El asunto no se resuelve imponiendo más impuestos al sector productivo, todo lo contrario. Aunque tenemos la visión y los recursos para transformar la situación actual, esta incertidumbre que causa la improvisación de soluciones, aunque con la mejor intención, nos hará perder en GRANDE, concluyó.