La Asociación de Industriales se expresó en contra de propuesta presentada por el Representante Javier Aponte Dalmau que propone la eliminación parcial de las exenciones que se aplican al presente a gases licuados como propano, butano, etano, etileno, propileno, butileno y cualquier mezcla de los mismos, como alternativa al alza en el arbitrio al petróleo y sus derivados que está impulsando el Ejecutivo, indicó su presidenta Waleska Rivera.

Esta propuesta de Aponte Dalmau reduce la base de recaudo al proponer recaudar $187 millones en un tributo basado en un solo renglón afectando directamente al sector productivo. Este sector  tiene una carga del 40% del presupuesto del país, alrededor de $3.6 millones de dólares en recaudos.

Los costos de energía termal han subido significativamente en Puerto Rico en los últimos años por requisitos de reglamentación ambiental federal. Múltiples industrias han invertido millones de dólares en tecnología para cambiar sus calderas a gas propano para abaratar los costos energéticos y de operación, ser más competitivos y poder retener sus operaciones en Puerto Rico.

El Representante Javier Aponte Dalmau está desinformado de la realidad de los arbitrios a los combustibles gaseosos liquidados tales como propano, butano, etano, etileno, propileno, butileno y cualquier mezcla de los mismos.  Para su información todos los combustibles y derivados de petróleo actualmente tienen un impuesto de $9.25 por barril que fue aumentado en junio del 2013 de $3.00 a $9.25 por barril.  Ya actualmente los gases licuados pagan más impuestos por unidad energética que cualquier otro combustible y pagaran aún más si se aprueba el proyecto tal y como fue redactado.

Actualmente se importan a Puerto Rico alrededor de 90 millones de galones de propano para todos los sectores, en comparación de gasolina se importan alrededor de 800 millones, sin contar el bunker, keroseno y otros hidrocarburos y lubricantes. Por lo que imponer arbitrios al propano, butano solamente no recaudaría gran cosa si es al propuesto arbitrio de $15.50 por barril o $0.37 por galón lleva a $33 millones. Lo que pasará es que el propano, el butano y los demás combustibles licuados serán los más caros de todos por impuestos y unidad energética

Además, esta propuesta va en contra de la Ley 73 de Incentivos Económicos de 2008 la cual busca eliminar barreras a las industrias para utilizar combustibles más económicos para reducir los costos de energía y operacionales para poder ser competitivos en Puerto Rico y retener empleos y traer nuevas inversiones.

Propuestas como esta minan la competitividad del país creando incertidumbre en la industria en cuanto a la permanencia de las empresas. Un sin número de arbitrios y gravámenes han sido impuestos al sector productivo del país en los últimos años bajo el palio de salvaguardar la salud fiscal del Gobierno. Debacle que no fue causada por el sector productivo.

 ¿Por qué continuar añadiendo parchos al sistema contributivo y no esperar a que se configure la reforma fiscal venidera? , concluyó