La Asociacion de Industriales envió hoy comunicación al presidente de la Comisión de Hacienda de Cámara de Representantes en contra del P. de la C. 2212, mejor conocido como “la crudita”.

Esta medida propone darle un alivio financiero a la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) y al Banco Gubernamental de Fomento (BGF) imponiendo un aumento o arbitrio a los productos derivados del crudo de manera que los recaudos producto de este tributo le den un respiro temporero  en el compromiso fiscal de ambas agencias y establece un aumento de 1.5% anual a partir del 2017 producto de la inflación.

 La AIPR no endosa esta medida porque:

  1. Medidas como esta minan la competitividad del país creando incertidumbre en la industria en cuanto a la permanencia de las empresas. Un sin número de arbitrios y gravámenes han sido impuestos al sector productivo del país en los últimos años bajo el palio de salvaguardar la salud fiscal del Gobierno. Debacle que no fue causada por el sector productivo.
  2. Por otro lado,  ¿Por qué continuar añadiendo parchos al sistema contributivo y no esperar a que se configure la reforma fiscal venidera?
  3. Las industrias que en su día se impacten por este aumento en el arbitrio del crudo no tienen dicha cantidad presupuestada y analicen si es recomendable continuar haciendo negocios en Puerto Rico o es recomendable irse al exterior.
  4. ¿Cómo se relaciona con la política energética del país en donde los costos por KWH y combustibles son de los más caros del mundo y habida cuenta que en mayo de 2014 esta Asamblea Legislativa aprobó una reforma energética?
  5. Esta propuesta va en contra de la Ley 73 de Incentivos Económicos de 2008 la cual busca eliminar barreras a las industrias para utilizar combustibles más económicos para reducir los costos de energía y operacionales para poder ser competitivos en Puerto Rico y retener empleos y traer nuevas inversiones.
  6. Recomendamos que el impuesto al crudo excluya el diésel ya que es el utilizado para el acarreo de materiales en la industria y elevaría en términos exagerados el costo de hacer negocios en Puerto Rico, y por ende representará un aumento en materiales, comestibles y todo producto que conlleve acarreo.
  7. Los costos de energía termal han subido significativamente en Puerto Rico en los últimos años por requisitos de reglamentación ambiental federal. Múltiples industrias han invertido millones de dólares en tecnología para cambiar sus calderas a gas propano para abaratar los costos energéticos y de operación, ser más competitivos y poder retener sus operaciones en Puerto Rico.