Los problemas estructurales presentados en el informe Krueger son ampliamente conocidos y han venido minando la capacidad de competir de la isla a través de los años. Estos problemas no son nuevos, se han ido acumulando por décadas, y nos han llevado a la crisis que estamos enfrentando. Simple y sencillamente nuestra economía ha dejado de crecer. Esto fundamentalmente luego de la derogación de la Sección 936. A manera de ejemplo, el sector de la manufactura que actualmente emplea 80,000 personas durante el periodo de vigencia de la Sección 936 su plantilla llegó a 178,000. Esto sin contar el empleo indirecto e inducido que representa un multiplicador de 3.3 empleo por cada empleo generado en manufactura,  indicó Juan Carlos Kuang, presidente interino de la Asociación de Industriales de Puerto Rico.

La Asociacion de Industriales a través de su historia ha presentado una gran cantidad de recomendaciones que aunque algunas han sido puestas en vigor, muchas han quedado en el tintero. Entre ellas se encuentran las revisiones a las leyes laborales para eliminar los desincentivos para emplear y ser empleado, exenciones al salario mínimo y  Ley Jones, reducción en los costos de energía, agilización de los procesos de permisos, necesidad de mejorar la transparencia en el ofrecimiento de datos del gobierno, por mencionar algunos, indicó Jaime L. García, director ejecutivo.

Es vital que cualquier propuesta que se desarrolle tome en cuenta que la única forma en que saldremos de este atolladero es estimular al sector productivo a crear riqueza y desarrollar la economía de forma sustentable, añadió García.

La AIPR está  comprometida a colaborar con el Gobernador por el bienestar de nuestro país y estamos confiados de ser partícipes de la formulación de opciones dirigidas a promover el desarrollo económico. Más aun cuando la manufactura representa un 48% del PNB y las compañías manufactureras aportan el 25 % del ingreso de recaudos del fondo general, concluyó Kuang.