Ante la posibilidad de que el Congreso de los Estados Unidos comience a considerar una reforma contributiva  que pueda afectar las operaciones de empresas multinacionales manufactureras en la Isla,  el presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico, Carlos Rivera Velez presentó ante los Comités de Finanzas del Senado y de  Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos un testimonio por escrito que expone algunos antecedentes del tratamiento especial del Código de Rentas Internas federal a las compañías establecidas en Puerto Rico y cuál debe ser el tratamiento futuro de aprobarse una reforma contributiva federal. A la misma vez, el presidente de los Industriales solicitó la oportunidad de comparecer en persona ante el Congreso cuando se esté considerando las enmiendas al Código Contributivo federal.

Históricamente, la legislación contributiva federal ha fomentado la manufactura  y sigue desempeñando un papel fundamental en atraer y mantener a las empresas americanas y empleos en Puerto Rico.

La Asociación de Industriales ha estado en un proceso educativo con miembros del Congreso para reducir el impacto de cualquier medida que pueda afectar las operaciones de empresas establecidas en la Isla. En abril de 2013 oficiales de la Asociación visitaron congresistas pertenecientes a la Comisión de Medios y en mayo del mismo año la entonces Presidenta Waleska Rivera, depuso ante el comité de manufactura de dicha Comisión.

Como parte de esta comunicación, se presentó a los miembros de las comisiones del Congreso que evalúan los cambios contributivos en Estados Unidos,  el impacto de la manufactura en la economía de la isla y se enfatizó en el hecho de que los empleos de manufactura en Puerto Rico son empleos de ciudadanos americanos. Las empresas de manufactura pagaron $ 1.4 mil millones en impuestos en 2009 o el 57.9% de todo el impuesto corporativo. El rol de las CFC en la economía de Puerto Rico es de tal importancia que durante el año fiscal en curso, siete (7) de estas empresas que hacen negocios en Puerto Rico representan el 20% de los ingresos del presupuesto del Gobierno de Puerto Rico o de $ 2 billones de un presupuesto de $9 billones.

El presidente de los Industriales destacó que Puerto Rico ha sido parte de los EE.UU. desde 1898 y hoy en día es el hogar de 3.7 millones de ciudadanos americanos. No existe jurisdicción de los EE.UU. que sea más  dependiente de la manufactura que Puerto Rico. De hecho, la manufactura representa casi la mitad de la economía de Puerto Rico, 48% del PIB; mucho más que cualquier estado.

Puerto Rico es el tercer manufacturero de biotecnología  más grande del mundo, y el séptimo productor de dispositivos médicos con más de 50 plantas en la Isla. La manufactura representa un 8% de la fuerza laboral o cerca de 74,000 personas. Estimamos que el sector representa 80,000 empleos indirectos adicionales o 154,000 empleos en total.

También calculamos que el efecto multiplicador de las CFC es de cerca de 80,000 empleos  en Estados Unidos. Por lo tanto, nuestro sector manufacturero tiene el efecto multiplicador de 234,000 puestos de trabajo (directos, indirectos e inducidos) a las economías de Estados Unidos y Puerto Rico. Por ejemplo, una de nuestras compañías socio informa que transporta anualmente más de 140 millones de dólares de productos de Puerto Rico sólo a través del Puerto de Jacksonville, Florida.

La manufactura ofrece mejores salarios para los ciudadanos en Puerto Rico. Desafortunadamente, mientras que aproximadamente el 42% de nuestra población vive por debajo de los “niveles de pobreza” y la tasa de desempleo actual es del 14%, los trabajadores del sector manufacturero ganan un salario promedio de $ 39,000, que es en realidad un 30% mayor que el promedio per cápita. En una economía en la que el 40% de los trabajadores gana el salario mínimo, los salarios de la industria  son un factor importante en mejorar el nivel de vida para todos los residentes de Puerto Rico.

La mayoría de las filiales de empresas americanas que operan en Puerto Rico están organizadas como sociedades extranjeras controladas (CFC) bajo el código contributivo  actual. Sin embargo, se les trata como domésticas en todo lo demás, incluyendo el cumplimiento de todas las regulaciones federales.

El establecimiento de la Sección 936 tuvo un impacto positivo y directo en la economía de Puerto Rico. En 1989, el US Government Accountability Office (GAO) señaló que 13 años después de establecida, las empresas de manufactura en Puerto Rico emplearon  105,500 personas lo que representaba el 11% del empleo total de 952,000. Para 1997, ese número representó 155,000 ciudadanos empleados directamente por el sector manufacturero en Puerto Rico.

Sin embargo hoy en día, el número de ciudadanos que dependen directamente de la manufactura se ha reducido a aproximadamente 74,000. Es justo decir que esta drástica reducción se debe principalmente a la eliminación de la Sección 936 más que cualquier otro factor. De hecho, varios líderes corporativos citaron la pérdida de Sección 936 como la razón principal ya sea para el cierre o reubicación de instalaciones a México, China y la República Dominicana.

La capacidad de Puerto Rico mantenerse competitivo internacionalmente dependerá en cómo el Congreso trate bajo las reformas propuestas al Código Federal a las compañías americanas operando en Puerto Rico, concluyó.