El presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR), Rodrigo Masses, está en Washington junto a miembros de su equipo de trabajo reuniéndose con líderes congresionales, líderes de uniones y de organizaciones del sector privado como el National Association of Manufacturers (NAM) con el objetivo de educar sobre los posibles efectos nefastos que pudiera tener en la economía de Puerto Rico el proyecto de Reforma Contributiva Federal que está ante la consideración del Congreso de los EE.UU., según redactado y recabar su apoyo en nuestros esfuerzos para lograr cambios en el proyecto de Ley .

Nos satisface ver cómo por primera ocasión en años, tanto el gobierno de Puerto Rico como el partido de la oposición (PPD), están trabajando en sincronía y alineamiento junto al sector privado para llevar un mensaje uniforme al Congreso de “do no harm” a la economía de Puerto Rico y a los más de 3.5 millones de ciudadanos americanos que residen en la isla.

El pasado 2 de noviembre de 2017 el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes federal presentó el proyecto legislativo HR 1, conocido como el “Tax Cuts and Jobs Act”, que constituye una propuesta para la reforma del Código de Rentas Internas federal.  El Proyecto busca, entre otras cosas, atraer actividades de manufactura hacia los EE.UU.  y como consecuencia de dicha iniciativa recibirá los ingresos, la producción y la generación de trabajos de empresas norteamericanas que, por razones primordialmente contributivas han mantenido sus operaciones fuera del país, apuntó el titular de los Industriales.

En particular, destacó Masses, las secciones 4301 y 4303 del “Tax Cuts and Jobs Act” tienen el potencial de afectar a Puerto Rico. Por un lado, estas secciones requieren la tributación en EE.UU. de las ganancias generadas fuera de los EE.UU. y por otro, impondrían un arbitrio de 20% a las compras que una afiliada estadounidense haga a otra afiliada fuera de los EE.UU. Desde mucho antes de la radicación del Proyecto, la AIPR ha trabajado arduamente junto a un colectivo de empresas, asociaciones y representantes del gobierno de Puerto Rico para introducir texto que logre eximir las operaciones en suelo americano del efecto de cualquier disposición de una naturaleza proteccionista contra actividades foráneas.

Estamos satisfechos con la labor que se ha hecho a través de los años de educar a Congresistas y sus “staffers” sobre la situación particular de Puerto Rico, indicó el presidente de los Industriales. Esta batalla está comenzando, todavía queda un largo tramo por recorrer hasta la aprobación final del proyecto. Según entendemos el proyecto pasará según redactado la votación de Cámara y Senado y no será hasta verse en el Comité de Conferencia que se atemperarán ambos proyectos y se podrá trabajar con enmiendas que provean algún tipo de protección o alivio a las actividades llevadas a cabo en Puerto Rico.

Tenemos que proteger lo que ha sido la columna vertebral de la economía de Puerto Rico en los últimos años y el principal sector económico que nos queda luego del embate del huracán María: la base industrial puertorriqueña. Este no es el momento, ni la reforma contributiva el vehículo para cambios al modelo comercial de la última década. En lugar de estar hoy preocupados por la subsistencia económica de Puerto Rico, debemos estar enfocados en obtener las herramientas para el desarrollo y crecimiento económico que hace un año el Congreso nos prometió con la sección 701 de PROMESA. Cualquier solución duradera para la crisis fiscal y económica de Puerto Rico tiene que considerar el efecto local de cualquier iniciativa contra manufactura fuera de EE.UU., y además proveer en dicho proyecto una solución permanente y favorecedora al crecimiento local, concluyó Masses.

 

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PRMA ACTIVE IN CONGRESS WITH LOCAL GOVERNMENT TO AVOID POSSIBLE NEGATIVE EFFECTS OF FEDERAL TAX REFORM ON PUERTO RICO

The president of the Puerto Rico Manufacturers Association (PRMA), Rodrigo Masses, is in Washington with members of his team, meeting with congressional leaders, union leaders and private sector organizations such as the National Association of Manufacturers (NAM) ) with the objective of educating on the possible harmful effects that the Federal Tax Reform project that is before the consideration of the US Congress, as drafted and to obtain its support in our efforts to achieve changes in the bill.

We are pleased to see how, for the first time in years, both the government of Puerto Rico and the opposition party (PPD) are working in synchrony and alignment with the private sector to bring a uniform message to the Congress to “do no harm” to the economy of Puerto Rico and the more than 3.5 million American citizens residing on the island.

On November 2, 2017, the Ways and Means Committee of the Federal House of Representatives presented the legislative project HR 1, known as the “Tax Cuts and Jobs Act”, which constitutes a proposal for the reform of the federal Internal Revenue Code. The Project seeks, among other things, to attract manufacturing activities to the United States. and because of this initiative, it will receive the income, production and generation of jobs from North American companies that, for primarily contributory reasons, have kept their operations out of the country, said the PRMA president.

Sections 4301 and 4303 of the “Tax Cuts and Jobs Act” have the potential to affect Puerto Rico, said Masses. On one hand, these sections require taxation in the United States of profits generated outside the US and on the other hand, they would impose a 20% excise tax on the purchases that a US affiliate makes to another affiliate outside the US. Since long before the implementation of the Project, the PRMA has worked hard together with a group of companies, associations and representatives of the government of Puerto Rico to introduce text that succeeds in exempting operations on American soil from the effect of any provision of a protectionist nature against foreign activities.

We are satisfied with the work that has been done through the years of educating Congressmen and their “staffers” about the particular situation of Puerto Rico, said the president of PRMA. This battle is beginning, there is still a long way to go until the final approval of the project. As we understand, the project will pass as drafted the vote of the House and Senate and not until it is seen in the Conference Committee that both projects will be tempered and work can be done with amendments that provide protection or relief to the activities carried out in Puerto Rico.

We must protect what has been the backbone of the economy of Puerto Rico in recent years and the main economic sector that remains after the onslaught of Hurricane Maria: the Puerto Rican industrial base. This is not the time, nor the tax reform the vehicle for changes to the business model of the last decade. Instead of being worried today about the economic subsistence of Puerto Rico, we must be focused on obtaining the tools for development and economic growth that a year ago the Congress promised us with section 701 of PROMESA. Any lasting solution to the fiscal and economic crisis in Puerto Rico must consider the local effect of any initiative against manufacturing outside the US, and provide a permanent solution in favor of local growth, concluded Masses.