• El Nuevo Día, Minuto Empresarial p. 32
  • 17 Jul 2019
  • JOSÉ L. BOLÍVAR FRESNEDA AIPR | jbolivarpr@gmail.com

 

“Gobierno corrupto”. Así denominó el presidente Donald Trump al gobierno de Puerto Rico. Lamentamos que, en esta ocasión, tiene razón.

¿Qué impacto tendrá esta nefasta novela en nuestro desarrollo económico y social? ¿Qué vestigio dejará en nuestra autoestima como pueblo? ¿Cómo podremos atraer inversionistas- tanto locales como extranjeros- ante esta nefasta situación?

En estos momentos es difícil predecir el impacto a corto o largo plazo que tendrá la posible pérdida o retraso de los $100 billones de dólares que con ansias esperábamos. La economía vio un respiro luego del huracán María debido a las ayudas federalesFEMA y el Cuerpo de Ingenieros entre otros- y el dinero que provino de las aseguradoras (aunque hay muchas reclamaciones que faltan por desembolsar). Sin embargo, el crecimiento a corto y mediano plazo estaba basado en los dineros que recibiríamos de Washington para reestablecer nuestra infraestructura y asistir a que nuestra economía fuese más competitiva.

Hay que señalar que durante la administración Trump se redujeron los impuestos corporativos, por lo que los beneficios de esta índole que da el Gobierno tienen mucho menos impacto que en tiempos pasados.

Nos toca a nosotros, -no a los federales- y con un gran sentido de urgencia, enderezar nuestra casa. Hace falta un cambio en el liderazgo político; revisar las estructuras burocráticas, ineficientes e improductivas del Gobierno; y volver a restablecer, a todos los niveles, nuestra credibilidad.