El presidente de la Asociación de Industriales (AIPR), Dr. Carlos Rivera Vélez reclamó la unidad de acción y propósito de todos los sectores del país para sacar a la Isla del atolladero en que está sumergida. Estas declaraciones surgen ante los puntos planteados sobre la crisis fiscal del país, expuestos en la edición especial publicada hoy en uno de los principales rotativos de la isla.

“Lo que expone el periódico no es nada nuevo para aquellos que estamos día a día enfrentando la situación que vive el país. Pero necesitamos este “jamaqueón” para forzarnos a la acción. Debemos integrarnos con urgencia y efectivamente, como lo hemos hecho en situaciones de crisis anteriores. Esta situación nos afecta a todos por lo que hay que tratarlo como si nos hubiesen anunciado un huracán categoría 6 y su azote fuera inminente”,  destacó el titular de los Industriales.

“El sector privado está listo para unirse y trascender en el asunto. Tanto la Asociación de Industriales como las demás organizaciones líderes del país estamos dando los pasos necesarios para integrarnos y trabajar mano a mano con el gobierno, pero es sumamente crítico el compromiso, transparencia y sentido de urgencia de parte de todos los componentes clave para desarrollar la sinergia positiva necesaria para echar al país hacia adelante”,  añadió.

“Estructurar la deuda es lo medular, es impagable en un plazo razonable, pero para ganar credibilidad tenemos que desarrollar urgente e integradamente un plan de ejecución que lo respalde y que genere nuevas experiencias a los acreedores y al País”,  indicó Rivera-Vélez.

Debe considerarse seriamente efectuar un análisis de la deuda y los efectos de reestructuración y el impacto con los tenedores de los bonos así como los inversionistas que depositaron su confianza en Puerto Rico y futuros prospectos.

Es fundamental reinvertir los dineros que sirven actualmente a la deuda para fomentar iniciativas de desarrollo económico sustentable. A continuación destacamos algunos puntos medulares de lo que podría contener ese plan.

Tenemos que actuar urgentemente y con aplomo para reorganizar, repensar y reestructurar el gobierno y sus corporaciones. El norte debe ser la  simplificación, agilidad, liquidez, y control de gastos. Haciendo lo mismo que estamos haciendo ahora no vamos a lograr el  cambio radical tan necesario.

Debemos enfocarnos en desarrollar una Reforma Contributiva transparente, simple, efectiva en recaudos, que estimule la inversión, que combata la evasión  y que no genere otros problemas al fisco.

Una reforma robusta debe estimular la producción promoviendo la creación de empleo competitivo y bien remunerado, la generación de capital y riqueza local, además de expandir la base de manufactura, generando bienes exportables y pareando importaciones con manufactureros locales. La reforma debe considerar su impacto en la productividad y competitividad de Puerto Rico. El  fortalecimiento de la industria local es indispensable, promover la compra en Puerto Rico por parte del gobierno y del sector privado. Por otro lado,  debe promover la transferencia de conocimientos, competencias y tecnología, así como la protección del ambiente y los recursos naturales.

A la misma vez, debe promover la inversión extranjera generando confianza en los acuerdos establecidos.

Otro elemento fundamental para sacar la isla de la crisis es reducir urgentemente los costos de energía que es uno de los costos operacionales más altos de la isla, con un enfoque en la  generación de energía competitiva y limpia y utilizando recursos renovables.

 Nuevamente nos ponemos a la orden de los poderes ejecutivos y legislativos para trabajar juntos, sector público y privado,  para llevar a nuestra Isla al sitial que le corresponde en el marco económico mundial, concluyó.